Cliente:
Espai Societat Oberta
Lugar:
Barcelona, España
Año:
2019 / 2020 / 2021
Durante tres años consecutivos, Espai Societat Oberta organizó un ciclo de talleres y debates sobre ética, tecnología y derechos humanos (El Futur Ja És Aquí, 2019, Intel·igència Artificial i Drets Humans, 2020 y Riscos i Oportunitats per als Drets Humans, 2021). El encargo fue crear un sistema de identidad visual que acompañara las tres ediciones con coherencia, renovándose cada año a través de una ilustración principal que reflejara el enfoque específico de cada ciclo.
Mi Rol: Dirección de arte, identidad gráfica y desarrollo del sistema de ilustraciones personalizadas. Diseñé una línea conceptual continua que evolucionara junto con la profundidad del debate, manteniendo la coherencia estructural de la marca a lo largo de los tres años sin repetirse.
El Futur Ja És Aquí (2019)
El primer ciclo planteaba una pregunta abierta: ¿cómo hacer de la tecnología digital una aliada de los derechos humanos? La dirección de arte partió de esa tensión entre oportunidad y amenaza, construyendo una identidad que invitaba a mirar el futuro sin ingenuidad ni catastrofismo a través de una ilustración principal (master graphic) que anclaba el debate.
Intel·ligència Artificial I Drets Humans (2020)
El segundo ciclo profundizó en la automatización de decisiones y sus riesgos: algoritmos racistas y sistemas que discriminan sin rendir cuentas. La identidad visual evolucionó para sostener preguntas más incómodas, aplicando una conceptualización gráfica y una nueva ilustración principal que amplificó la urgencia política del debate.
Intel·ligència Artificial (2021)
El tercer ciclo cerró el arco dirigiéndose directamente a organizaciones sociales: cómo incorporar la perspectiva digital a la defensa de derechos y qué hacer con la legislación emergente sobre IA. La identidad visual acompañó ese giro hacia lo práctico y lo colectivo, estabilizando los elementos base bajo una composición orientada a la acción.
Resultados
El proyecto entregó tres ediciones consecutivas sostenidas por un mismo sistema visual estable —colores, tipografía y elementos gráficos de retícula— donde la ilustración principal actuó como una pieza viva que se renovó cada año para reflejar la profundidad creciente del debate.
Esta consistencia visual a lo largo de tres años sentó las bases de la infraestructura visual y los criterios de diseño que permitieron la posterior expansión del proyecto hacia las Jornadas DAR (Democracia, Algoritmos y Resistencias), coorganizadas junto a una federación de más de 120 organizaciones de derechos humanos que integraron estos principios de diseño en sus propias publicaciones de fiscalización de IA.






















